He resuelto que tenga por segregado del Virreynato de Santa Fe y de la provincia de Quito y agregado a ese Virreynato el Gobierno y Comandancia General de Mainas con los pueblos del Gobierno de Quijos, excepto el de Papallacta por estar todos ellos a las orillas del río Napo o en sus inmediaciones, extendiéndose aquella Comandancia General no sólo por el río Marañón abajo, hasta las fronteras de las colonias portugueses, sino también por todos los demás ríos que entran al Marañón por sus margines septentrional y meridional como son Morona, Huallaga, Paztaza, Ucayali, Napo, Yavari, Putumayo, Yapurá y otros menos considerables, hasta el paraje en que éstos mismos por sus altos y raudales dejan de ser navegables: debiendo quedar también a la misma Comandancia General los pueblos de Lamas y Moyobamba... A cuyo fin os mando que quedando como quedan agregados los gobiernos de Mainas y Quijos a es Virreynato auxiliés con cuantas providencias juzguéis necesarias y os pidiere el Comandante General y que sirvan en ellos no sólo para el adelantamiento y conservación de los pueblos, custodia de los misioneros sino también para la seguridad de mis dominios impidiendo se adelanten por ellos los vasallos de Corona de Portugal nombrando los cabos subalternos o Teniente de Gobernador que os pareciere necesarios, para la defensa de esas fronteras y administración de justicia...Así mismo he resuelto poner todos esos pueblos y misiones reunidos a cargo del Colegio Apostolico de Santa Rosa de Ocopa de ese Arzobispado...Igualmente he resuelto erigir un Obispado en dichas misiones...YO EL REY
AHORA PARA LOS QUE DICEN QUE LA FRONTERA PERUANA ESTABA EN LA VERTIENTE ORIENTAL DE LA CORDILLERA ECUATORIANA, UBIQUEMOS PAPALLACTA EN EL MAPA

La tesis que llevaba la frontera peruana hasta la vertiente oriental de la cordillera ecuatoriana, a tiro de piedra de Quito, no tiene ningún valor histórico, fue ideaba por el secretario de la cancilleria peruana Dr. José Pardo y Barreda, más tarde presidente del Perú y difundida en su mandato, en su honor fue llamada la "línea Pardo", y es "el divorcio entre el país real y el imaginario", como diría Basadre.






